Ouedan un conjunto de tumbas altomedievales que se localizan
en diversos lugares del término. Cerca del actual cementerio
y en los alrededores de la iglesia, quedan en gran número,
ocultas en su mayoría, bajo mantos vegetales. En
otros lugares, como en la llamada Cuesta de los Moros, el Camino
del Huertecelo o Carra los Olmillos, sólo parecen tumbas
aisladas y diferentes del resto.
Junto al cementerio actual, sobre un montículo rocoso,
se ven más de doce sepulturas que ya fueron citadas por
Taracena en su «Carta Arqueológica de la provincia
de Soria» .Son una serie de tumbas de tipo antropomorfo,
excavadas en la roca, que se alternan con otras formas más
ovaladas o de bañera.
En las paredes interiores se pueden apreciar
las marcas de la gubia o la piqueta del cantero, Las tumbas
se cubrían con una gran losa rectangular de las que no
se ha conservado ninguna.
El hecho de haber sido utilizado el lugar como cantera, motivó
la desaparición de sepulturas cuyo número es muy
difícil de determinar.
En la iglesia están bastante destrozadas, debido al corte
del terreno para la actual plaza, que queda unos cuatro metros
más baja del nivel de la iglesia. Aprovecharon parte de
una tumba para un escalón y se notan en la roca las cajas
de las tumbas cortadas.
La cronología de estas tumbas es difícil
de determinar, y debe estar supeditada a la excavación
sistemática que debe ser llevada a cabo por arqueólogos
profesionales.
Texto: Wifredo Rincón García